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viernes, 13 de septiembre de 2013



Después de terminar la tercera y última temporada de “Grachi”, Isabella Castillo lanzó el pasado abril “Soñar No Cuesta Nada”, su primer disco como solista, el cual viene con una onda pop súper cool y letras con las que seguro te sentirás identificada. En entrevista para Top Teen, nos contó todo sobre esta nueva etapa, sus tips de belleza y ¡mucho más! 

Top Teen: ¿Cómo te sientes de estar estrenando un disco como solista? 

Isabella: “Siempre digo lo mismo, es una gran bendición el hecho de saber que finalmente es algo que siempre soñé desde pequeñita y mi sueño se me cumplió, así que más feliz es imposible”. 

TT: ¿Qué te animó a dar el paso de grabar tú sola? 

I: “Es que eso siempre fue lo que desde un principio desee, no es como un paso que tomé sino algo que siempre tuve claro, estaba esperando el momento perfecto y todas las cosas como que coincidieron. Terminando de grabar la tercera temporada, Warner me propuso grabar el disco y yo ni lo pensé, lo que estaba era loca por empezar a grabar”. 

TT: ¿Qué vamos a encontrar en el disco? 

I: “Un poco de Isabella, de los 11 temas compuse 9 y siempre digo que a los que quieren conocerme más como persona lo pueden hacer a través de mis letras porque es basándome en cosas que me han pasado, en experiencias que he vivido, anécdotas, pero es definitivamente un toque ‘isabellatico’”. 

TT: ¿Cuál es tu rola favorita? 

I: “‘Esta canción’, es el segundo sencillo y me voy a ir a Argentina a grabar el videoclip. Me parece una canción muy positiva, que la escuchas e inmediatamente te provoca verle el lado positiva a la vida. Me pone alegre a mí y a los demás”. 

TT: ¿Cómo han recibido los fans de “Grachi” este disco? 

I: “Ellos de hecho me pidieron un disco hasta que finalmente lo hice y se terminó la tercera temporada y pensé ‘y si se olvidan de mí, y si ahora se ponen a ver otra serie’ y no, fue al revés, ahora me apoyan más, tengo más ‘isabellaticos’ en mi cuenta de twitter y desde que se terminó la serie no paran de hablar del disco, me promocionan, son como unos PR’s. Mi temor se me fue, siguieron apoyándome y eso es algo que yo agradezco y voy a seguir agradeciendo muchísimo”. 

TT: ¿Sientes nostalgia de que “Grachi” haya llegado a su final? 

I: “Creo que toda la nostalgia que sentí en su momento fue más que suficiente. Me pasé 3 meses llorando, toda deprimida, no creo que debería pasar más. Siempre se queda ese sentimiento. Técnicamente uso esta frase: ‘Grachi se va, Isabella se queda’, pero es semi verdad y semi mentira porque Grachi siempre se va a quedar en nuestros corazones”. 

TT: ¿Te preocupa que te sigan identificando como Grachi más que como Isabella? 

I: “Estoy consciente de eso, recién se terminó la tercera temporada y no me molesta en los absoluto, al revés, si no hubiera sido por ‘Grachi’ no hubiera podido sacar el disco. Me parece un poco chistoso y el tiempo lo dirá”. 

TT: Ya has ganado 6 Kid’s Choice Awards y ahora estás nuevamente nominada, ¿cómo te hace sentir eso? 

I: “Sí, estoy nominada como actriz, la serie también está nominada y por primavera vez, también estoy nominada como solista; no cambiaría ese sentimiento por nada. Mis premios le dan un toque bien padre de decoración a la casa, los tengo como en un altar de ‘no tocar’, el que se acerque a uno de esos blimps lo regaño, son como mis tesoros”. 

TT: El disco se llama “Soñar No Cuesta Nada”, ¿cuál es tu mayor sueño? 

I: “Sueño muchas cosas y siempre digo que se van a cumplir porque tengo fe en eso y no voy a parar hasta conseguirlos”. 

+ de Isabella… 

El momento más divertido que pasó… “Un día en el ‘Grachi Show En Vivo’ en Argentina, de gira en el bus se burlaban de mí porque me dolía una pierna y no podía caminar, decían que parecía una anciana de 90 años”.

Su peor oso… “Una vez que me caí en el escenario de trasero, así de la nada y estaba en el centro y todo el teatro se rió de mí”. 

Se describe como… “Soñadora, despistada y apasionada”. 

Su estilo es… “Una mezcla de hippie con un toque rockero”. 

Su rutina de belleza… “Me quito el maquillaje y me lavo bien la cara con un gel de té verde”. 

Cuida su cabello… “Uso un shampoo que me dé volumen y me quite toda la grasa del pelo y un buen acondicionador”. 

Mantiene su figura… “Corro, no llevo una dieta, trato de comer lo más sano posible, pero no digo que esté mal darse un gusto de vez en cuando”. 

Isa acaba de terminar su gira por México y ahora se va a otros países latinoamericanos como Uruguay y Argentina. No dejes de seguirle la pista, porque esta chica viene con todo para cautivarnos con su talento. Y si aún no has visto el video de “Soñar No Cuesta Nada”, te lo dejamos, ¡te encantará!

 
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María Gabriela de Faría es una de las estrellas juveniles más queridas de Latinoamérica. Empezó desde muy pequeña y con tan solo 19 años ha logrado obtener numerosos premios por su popular papel de Isa Pascuali en Isa TKM, de Nickelodeon, y también de Mía, en Grachi, para este mismo canal. Recientemente participó en la película El Paseo 2. Esto fue lo que la venezolana dijo: 

¿En qué momento de tu vida comenzaste a sentir el éxito?
Pienso que mi carrera se divide en un antes y un después de Isa TKM. Ahí sentí que mi vida cambió y que estaba haciendo algo gigantesco. Después de Isa, mi vida es otra.

Luego de haber interpretado a Isa y a Mía, ¿cómo te va mejor, como buena o como villana? 
Wow, son personajes distintos. Aunque Isa era la protagonista, con ella me la pasaba llorando todo el día, en cambio con Mía todo era más divertido y me sentía más identificada con ella.

¿Qué se siente ser un ejemplo para muchos adolescentes?
Es difícil, una responsabilidad con la que tienes que hacer lo mejor que puedas. También siento que hay que aprovecharlo para hacer llegar mensajes y es por eso que siempre, por ejemplo, participo de campañas a favor de los derechos de los animales.

¿Cómo fue la experiencia de participar en El Paseo 2?
Fue una experiencia increíble, nunca había hecho cine y de verdad es algo que se prepara mucho más, un día de grabación es más largo porque estás mucho más tiempo en escena. Conocí Cartagena, me encantó. Viví hace dos años en Bogotá y no había tenido la oportunidad de haber estado en otra parte de Colombia, esta vez fui por trabajo pero en realidad tengo que volver.

Después de haber cantado en televisión, has pensado en tomar una carrera musical
Sí, por supuesto, de pronto para este año pueda salir una producción que estoy preparando.

¿A qué te dedicas en estos momentos y qué proyectos tienes a futuro?
Siempre hay muchos proyectos. En estos momentos, estoy en Los Ángeles, Estados Unidos, estudiando inglés y actuación. Hace un par de años quería estudiar otra cosa, pero he decidido hacer lo que me gusta.

¿Aspiras a Hollywood?
(Risas) Claro, hasta sueño con ganarme un Óscar.


Tini


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Nació con estrella propia. ¿Quién puede dudarlo? Martina Stoessel (16), "Tini" para sus íntimos, pero Violetta -como el personaje que protagoniza en Disney Channel- para todos, es la nueva ídola de niñas y adolescentes, que la siguen e imitan como a una auténtica pop star. Flaquita, etérea y ultrafemenina, habla con total naturalidad, sin divismos, como si esto de la fama le pasara a otra. Y eso que sus fans se multiplican en Colombia, Chile, España, Francia, Turquía, México, Rusia y Australia, por citar algunos puntos del planeta.
Este mes, la nueva "chica récord", que lleva más de setenta funciones repletas en el Gran Rex, ganó el Martín Fierro Revelación y el programa se llevó el de Mejor Serie Infantil/Juvenil; mientras que la semana pasada Violetta, el primer CD del ciclo (van por el tercero), se alzó con un Carlos Gardel como mejor Album Banda de Sonido de Cine/Televisión. "Todo esto es un flash. No lo puedo creer...", dice, bajo la atenta mirada de su linda mamá, Mariana. Y sigue: "Veo que mi cara está en remeras, carpetas, figuritas, revistas, afiches... De verdad me siento muy feliz porque pongo mucho de mí. Todos lo hacemos. No puedo pedir más".
–¿Es cierto que vas a todos lados con guardaespaldas por el desborde que se arma cuando estás en la calle?
–No, es mentira. Y no me molesta para nada el cariño de la gente. Lo que sí es verdad es que me cambió la vida en muchos sentidos. Lo que más me cuesta es lo que sucede a veces con parte de la prensa, que opina de todo. Yo no me meto en la vida de los demás, entonces me cuesta entender por qué opinan sobre la mía. Otra cosa que es difícil, a pesar de que me halaga y lo agradezco, es que muchos adultos me dicen que soy un ejemplo para la juventud. Eso me genera mucha responsabilidad, no es algo que le pase a cualquier chica de 16 años. En realidad, desde que trabajo, hay un montón de cosas que empecé a descubrir y no pensé ni que existían.
–¿Por ejemplo?
–[Piensa]. Cosas que pasan en el ambiente...
–Celos, envidias, ¿a eso te referís?
–No sé si decirlo de esa manera. Cuando arranqué creía que esto se trataba de trabajar y nada más, jamás pensé en que se meterían en mi vida, pero bueno, es parte de crecer.
–¿Y quiénes te contienen ante las críticas?
–Mi familia, siempre. Y mis amigas, claro. Hace poco me pasó que me mataron por lo que me puse para la entrega de los Martín Fierro. Fue un diseño mío, que le pedí a Benito Fernández que lo confeccionara. Era adecuado para mi edad. ¿Qué esperaban, que me vistiera con alta costura?
–¿Y cómo repercutió en vos todo lo que se dijo?
–Al día siguiente, durante las funciones en el Gran Rex, me sentía pésimo, vomité por los nervios y lo pasé muy mal. Aunque fue feo, admito que fue un aprendizaje, pero nada me quita la satisfacción de haberme llevado una estatuilla. Hoy entendí que si te dedicás a esto tenés que estar prevenida porque, además de que es mucha presión salir todos los días con tres mil personas que te están esperando, siempre habrá quien te juzgue.
–¿Cómo es un día en tu vida?
–Va cambiando. En este momento, de jueves a domingo tengo dos funciones por día. El resto de la semana hago notas y arranqué con los ensayos para la gira nacional e internacional que vamos a empezar a fin de septiembre.


 
Divertida y espontánea, Martina dice que no hace gimnasia ni deportes..  Foto: Fernando Dvoskin

–¿Qué hacés en los ratos libres?
–Duermo todo lo que puedo, me levanto al mediodía. Me encantaría pintar o dibujar, pero no tengo ningún talento para eso. También tengo una maestra particular y curso el colegio por internet. Después, no me queda tiempo para nada más.
–¿Extrañás a tus amigas?
–Claro. Cuando arranqué la tele cursaba regularmente en el San Marcos, pero este año, cuando se planeó la gira que nos llevó cinco meses, nos dimos cuenta de que me iba a quedar libre, y no es la idea atrasarme con los estudios. De esta manera es mucho más relajado y las profesoras me entienden porque están acostumbrados a trabajar con bailarinas, tenistas y chicos que están en situaciones similares. A mis amigas las veo más los fines de semana. Ahora con el teatro es más complicado, pero si no, nos juntamos a comer y ellas después salen.
–¿Vos no salís?
–Prefiero no hacerlo porque tengo que ser responsable con mi trabajo.
–¿Y ellas te entienden?
–Sí. Yo era muy salidora y de un día para el otro esa vida se acabó. Tenía mucho miedo de quedarme sin amigas pero, todo lo contrario, me entienden y cuando tengo un hueco se reservan para verme. Se los agradezco un montón.
–¿Notás que hay gente que se te acerca más ahora que sos famosa?
–Por lo general, estoy con personas que conozco desde hace un montón, no salgo con famosos, priorizo mi familia y mis amigos de siempre.


 
Martina es muy coqueta, jamás sale sin arreglarse..  Foto: Fernando Dvoskin

–¿Todo el esfuerzo vale la pena?
–Claro. Desde que soy chiquita pasaba horas frente al espejo, me ponía tacos, me pintaba, bailaba y jugaba con amigos imaginarios. Lo loco es que en casa no querían que trabajara, pero las cosas sucedieron porque tenían que ser así.
–¿Cómo fue?
–Mi papá [el productor Alejandro Stoessel] se había ido de Ideas del Sur, donde trabajaba, y fue a presentar un proyecto a Disney. Para eso, me pidió si podía grabar unos temas. Yo le pregunté para qué, si ni él ni mamá me dejaban trabajar…
–¿Y qué te respondió?
–Que un hecho artístico uno sabe dónde empieza pero no dónde termina. Que lo hiciera solo si me divertía y me enganché enseguida, porque se trataba de grabar un par de temas con un primo de mamá, que tiene una banda, así que todo fue casero. Finalmente, al presentar este proyecto le preguntaron quién cantaba. Y como les gustó mi voz, le ofrecieron que participara de un casting para un programa que estaban armando. Jamás pensé que iba a quedar. Yo iba al colegio, estaba en otra, pero un día me confirmaron. En casa no lo podían creer. El programa sale en Europa, en toda Latinoamérica, en Australia, Turquía… Es una locura…Es loquísimo todo lo que sucedió en tan poco tiempo. Encima, a mí me divierte lookearme, amo la ropa, los accesorios, así que hasta las notas las tomo de manera divertida.
–Sos muy coqueta, ¿no?
–Sí, soy muy femenina, me gusta estar bien y cuando salgo, aunque sea para ir a la esquina, lo hago producida. El maquillaje, peinarme y vestirme son como un hobbie. Y me divierte tanto que estoy muy atenta a las revistas de afuera, a los que se ponen Miley [Cyrus], Rihanna, y otras chicas que me encantan. Algún día sería copado tener mi propia línea de ropa.
–Fuera del éxito, ¿qué más quisieras que te pase?
–Lo que más deseo es tener salud, amigos y una familia sólida. Eso es lo principal, porque si no tenés con quien compartir lo que te pasa, el éxito no tiene sentido.
–¿Tenés novio?
–No.
–¿Te gustaría?
–Y... Tendría que ser alguien más grande, que me pueda entender. O que se dedique a lo mismo que yo. ¿Cómo le explicás a alguien que hoy tenés una entrega de premios, mañana dos funciones y después te vas cinco meses de gira? No es fácil. ¡Yo soy muy enamoradiza!


 
«Yo era muy salidora y de un día para otro la vida me cambió».  Foto: Fernando Dvoskin

–¿Soñás con casarte joven o pensás que vas a priorizar tu carrera?
–Siento que soy más grande que mi edad, pero calculo que a todas las adolescentes nos pasa lo mismo. Mi mamá me dice sin problemas: "Ubicate, tenés solo 16 años".
–Y vos no le contestás: pero mamá, ¡soy Violetta!
–[Se ríe]. No precisamente… Soy muy pegada a mi familia y me importa lo que me dicen y me aconsejan. Yo sueño con estar con alguien para toda la vida, envejecer juntos, vivir en un campo, tener hijos, perros… Pero no veo la necesidad de que todo me suceda de golpe. Hay momentos y momentos, nada me apura. Si te quemás la cabeza pensando si sos la mejor, si vas a ganar un premio, es un disparate. Quiero seguir sorprendiéndome.
–¿Te instalarías en el exterior para trabajar?
–Mis padres son muy "cuidas" conmigo y me costaría un montón vivir afuera.
–¿Quién te acompaña en los viajes?
–Mamá. Y nos divertimos mucho. La historia de nuestras vidas es viajar cargadísimas, salimos con cuatro valijas cada una con miles de cosas que después no usamos. Soy muy desorganizada en ese sentido. Lo único que no me puede faltar son los maquillajes y mi perfume.
–¿Tenés tiempo libre para pasear?
–Poco. Pero mamá hace muy bien en insistirme para salir a conocer, porque aunque a veces me quiero quedar durmiendo, soy consciente de que es único tener la oportunidad de recorrer el mundo.
–¿Qué te gustaría hacer con lo que ganás?
–Me gustaría armar una escuela de arte para chicos con síndrome de Down. Son tan cariñosos conmigo en el teatro... Sería una linda forma de devolver todo lo lindo que me pasa.
–¿No pensaste en irte a vivir sola en unos años?
–Estoy esperando primero a sacar el registro, a comprarme un auto o pedirle la camioneta a mamá. También en eso hay que ir de a poco, probando, pero obvio que en algún momento lo haré. Pero te aclaro que no sé cocinar. Este trabajo, más que cosas materiales, me dio la posibilidad de hacer lo que amo, lo que siempre soñé. Te aseguro que en lo último que pienso es en la plata.
Texto: Lucila Olivera
Fotos: Fernando Dvoskin
Producción: Victoria Miranda.